En sus obras recientes, Martín trabaja con el palo borracho. Encuentra las ramas caídas y las somete a procesos de transformación de la materia para volverlas carbonillas y en un acto de carácter cercano a la alquimia fabrica el instrumento que luego utilizará para dibujar. Dibujando con la propia rama del árbol transformada en carbonilla creará un nuevo árbol, o la imagen de un nuevo árbol.











